miércoles 25 de agosto de 2010

Todo ganado, todo por ganar

Las vacaciones son tiempo para descansar y para hacer cosas que habitualmente no hacemos. Lo único malo es que se acaban.

El final de las vacaciones supone la vuelta a la cotidianidad del día a día. Una vuelta que no suele ilusionarnos salvo que represente el punto de partida de nuevos proyectos.

Algo parecido les pasa a algunos deportistas, sobre todo a los futbolistas, o al menos eso pensaba yo hasta hace unos días. Siempre se ha comentado que a medida que aumenta el palmarés de un futbolista disminuye su motivación (ilusión), aunque la excepción a esta regla no escrita la encontramos en el FCBarcelona.

Con la consecución del Mundial de Clubs, el Barça se convertía en el primer club en la historia del fútbol que conseguía los títulos de todas las competiciones (seis) en las que había participado. Unos meses después, ocho jugadores del FCBarcelona se proclamaban Campeones del Mundo en Sudáfrica.

El nuevo curso para el FCBarcelona empezaba con la primera competición oficial de la temporada. La Supercopa de España ante el Sevilla, un gran rival que había conseguido un excelente resultado (3-1) en el partido de ida.

Antes de empezar el partido de vuelta, me preguntaba sobre la motivación que podían tener los jugadores del Barça, a algunos de los cuales ya no les queda nada "nuevo" por ganar. No dudaba sobre la capacidad del equipo, tampoco había perdido la confianza en los jugadores, tan solo reflexionaba sobre si para los jugadores la vuelta al trabajo podía suponer también la vuelta a la cotidianidad del día a día.

A mediados de la primera parte ya me había quedado claro que aunque la mayoría de jugadores de este equipo lo han ganado todo, siguen teniendo una ilusión tremenda por ganarlo todo. Confían plenamente en sus capacidades y habilidades, están dispuestos a asumir nuevos retos y a luchar cada una de las oportunidades que tengan para conseguir éxitos. En definitiva, siguen teniendo una enorme ilusión por hacer bien su trabajo.

Hoy es el día en el que el FCBarcelona se presenta ante su público. El trofeo Joan Gamper es siempre un día especial donde a las ilusiones del equipo se unen las que nunca faltan, las de los socios y simpatizantes. Además, este año también se hará patente la ilusión de una nueva Junta Directiva decidida a hacer realidad el proyecto de Barça (programa electoral) más respaldado por los socios en la historia del club.

Renovar la ilusión por hacer bien el trabajo cotidiano o afrontar con ilusión el reto de llevar a cabo un nuevo proyecto son las dos mejores opciones que tenemos para afrontar la rentreé.

La cuestión es ¿hay alguna otra?

viernes 30 de julio de 2010

Are You Ready?

En el año 2000 tuve la suerte de participar en el Partner Summit de Cisco Systems en Las Vegas (California). Durante tres días, los directivos de la compañía líder en la fabricación y venta de equipos de networking nos explicaron como, según ellos, la llegada de Internet iba a cambiar nuestra manera de trabajar, de vivir, de jugar y de aprender. Y para concienciarnos de ello, utilizaron un eslogan tan sencillo y directo como impactante: Are you ready?

Hoy en día nadie duda de la importancia de Internet. Internet se ha convertido en una realidad latente en nuestra sociedad capaz de poner en jaque industrias que parecían tan sólidas como la musical o la audiovisual. Una realidad sin la cual no sería posible llevar a cabo muchas de las cosas que merecen la consideración de habituales.

Una década después el mensaje de Cisco Systems no tan sólo sigue vigente sino que es mucho más actual que en aquel ya lejano año 2000. La aparición de las redes sociales y la web 2.0 está cambiando de nuevo la forma en la que nos relacionamos. Un cambio que también afecta y en gran medida a las relaciones entre empresas, profesionales, colaboradores y clientes. Un cambio en nuestra manera de trabajar, de vivir, de jugar y de aprender posiblemente mayor al que supuso en su día la presentación en sociedad de la propia Internet.

Los cambios implican tomar decisiones y cuanto mayores puedan ser las repercusiones del cambio, más difícil es decidir al respecto. Pero la peor decisión es la que no se toma, la que se posterga esperando que llegue el día en que prescriba. Es cierto que tanto a las empresas como a las personas el pasado y las circunstancias nos condicionan, y debe ser así pero no hasta el punto de eliminar cualquier posibilidad de cambio por miedo a renunciar al status-quo actual.

Aceptar que hay que cambiar supone estar dispuesto a asumir riesgos pero también supone abrirse a nuevas oportunidades de mejora que, a veces, son la única manera de salir adelante.

Are you ready?

jueves 8 de julio de 2010

Yo confieso … que no soy fan de ninguna marca

De Silvia (@sbascompte) me llega el meme #yoconfieso que hace ya unos días surgió desde Marketing Take Away. Aún así, espero ser capaz de todavía poder aportar algo a la discusión.

El meme surge con el objetivo de que cada uno de los que lo siguen confiese las marcas de las que es fan y explique sus razones. Y es precisamente del propio objetivo del meme de donde surge la primera de mis confesiones.

#yoconfieso que fan, fan, lo que se considera fan, en realidad no lo soy de ninguna marca. ¿Raro?, tal vez. Inusual en alguien de marketing, sí, pero que le voy a hacer, las cosas son como son y de lo que se trata es de confesarse (en público), ¿no?

Que no me considere fan de ninguna marca, no quiere decir que no tenga predilección por algunas. Una preferencia ligada cien por cien a las experiencias que me proporcionan sus productos o servicios. Cuanto mejor sea la experiencia, más fiel soy a la marca.

Por eso, aunque no sea en calidad de fan, voy a confesar mi relación con tres marcas especiales para mí.

#yoconfieso que una de mis marcas favoritas es Sony. Es mi primera opción a la hora de comprar productos de electrónica y lo es por algo tan sencillo como que todo lo que tengo de Sony ha satisfecho, y en la mayoría de las ocasiones ha sobrepasado, las expectativas que me había hecho antes de realizar la compra. Desde un móvil hasta la pantalla de TV pasando por un portátil y una cámara de fotos reflex, es una marca que nunca me ha fallado hasta la fecha.

#yoconfieso que tengo una gran predilección por todo lo que son productos de Google. Me gustan, los utilizo, la mayoría me convencen y los que no, los dejo de utilizar. Son productos sencillos, fáciles de aprender y sobre todo prácticos.

Por ultimo, y aunque sea en sentido negativo, #yoconfieso que nunca en la vida me volveré a comprar un Opel. Hace unos años tuve que comprarme un coche y las recomendaciones de conocidos y amigos hicieron que me decidiera por un Opel Astra. El coche empezó a darme problemas a los pocos días de estrenarlo y no dejó de hacerlo hasta que lo cambié tan solo un año y medio después de haberlo adquirido. Una experiencia absolutamente decepcionante.

Y como el meme no sería tal si al finalizar nuestra contribución no lo pasamos, paso la palabra a Vero (@vaimar7), a Montse (@lafornal) y a María Jesús (@mjalonso) si es que alguien no lo ha hecho ya ;-)

miércoles 16 de junio de 2010

Una experiencia 2.0

El domingo se celebraron las que seguramente hayan sido las primeras elecciones a la presidencia de un club de futbol donde los medios sociales han tenido un protagonismo considerable. Con estrategias y planteamientos diferentes cada uno de los cuatro candidatos han utilizado las redes sociales y otras herramientas 2.0 para intentar hacer llegar su mensaje a los socios con derecho a voto y a la gran masa social que representa el barcelonismo.

En mi caso, he tenido la oportunidad y la suerte de vivir la campaña desde dentro, formando parte del Consell 2.0 que apoyaba la candidatura de Sandro Rosell.

Cuando me propusieron participar en el Consell 2.0 me pareció una idea interesante por lo que podía aprender de mis compañeros, pero lo que no imaginaba era la extraordinaria experiencia 2.0 que iba a suponer para todos.

Desde el primer momento la filosofía de trabajo del Consell 2.0 se basó en aprovechar al máximo la inteligencia colectiva de un grupo de personas de muy diversos ámbitos, con diferentes opiniones y puntos de vista, que decidimos colaborar, de forma voluntaria y sin ánimo de lucro, por el sentimiento que nos une al FC Barcelona. Un grupo de personas dispuestas a proponer sugerencias y debatir ideas relacionadas con la campaña, con Internet y con la web 2.0.

A medida que los días pasaban, la campaña cogía ritmo y el Consell 2.0 evolucionaba. Empezaba a dejar de ser un grupo de personas para convertirse en un equipo de profesionales donde cada uno aportaba según sus conocimientos, experiencias y habilidades.

Un equipo convencido que la cada vez mayor importancia de los entornos sociales y el proyecto Barça 2.0, acercarán el Club al socio y conseguirán que éste tenga el protagonismo que le corresponde. Un equipo de buenas personas buenas que, bajo el liderazgo solidario de Trina Milán y junto al equipo de candidatura, ha sido capaz de canalizar de manera organizada y coherente a través de la red, la inteligencia colectiva de sus miembros.

El trabajo bien hecho no siempre es garantía de éxito pero en este caso, creo que no es presuntuoso afirmar que el éxito del resultado avala el trabajo bien hecho por el Consell 2.0.

He aprendido mucho de todos y cada uno de los que forman este excepcional equipo pero de entre las sensaciones que he vivido en esta experiencia 2.0, me quedo con la de haber descubierto el extraordinario valor humano de las personas con las que he tenido el enorme placer de colaborar.

Moltes gràcies a tots companys !!!

martes 25 de mayo de 2010

El social media plan v2 (by ksibe)

Muchas gracias a todos los que habéis venido esta tarde a CINC ... y a los que no habéis venido, también ;)

Aquí os dejo la presentación:

lunes 10 de mayo de 2010

¿Cómo crear tu plan estratégico en medios sociales?

El próximo martes 25 de Mayo a las 19:00h daré una conferencia en el Centre Internacional de Negocis de Catalunya (CINC) donde espero poder compartir con todos los asistentes mi visión sobre ¿cómo crear un plan estratégico en medios sociales?

La conferencia está pensada para dar respuesta a ¿cómo deben afrontar las empresas pequeñas y medianas esta nueva manera de relacionarse con clientes y trabajadores? Partiendo de ¿qué son y por qué son importantes los medios sociales? se presentarán los principales aspectos a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo un plan de acción para gestionar la identidad digital corporativa y los beneficios que suponen para la empresa una presencia activa en estos nuevos medios.

Si estáis interesados en asistir, podéis efectuar el registro en el siguiente enlace:

Nos vemos el 25 en CINC
;-)

sábado 1 de mayo de 2010

¿Posteas o Procrastinas?

Según Wikipedia, procrastinar es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables.

"Lo dejo para mañana (o para pasado mañana) porque hoy tengo cosas más urgentes (o más importantes) que hacer", es una frase que nos repetimos con demasiada frecuencia. Siempre tenemos una excusa o más de una. Excusas tan buenas que nos ayudarían a que cualquier persona nos comprendiera. Al fin y al cabo, a todos nos pasa lo mismo, ¿no?

Pues bien, eso es lo que me ha pasado con el blog. 

Estoy seguro que os podéis imaginar la multitud de excusas relacionadas tanto con el ámbito profesional como con el personal que me he dado a mi mismo durante este tiempo. Excusas de todos tipos y colores. Excusas tan absolutamente razonables, que si fuera necesario podrían incluir una descripción detallada y precisa de los argumentos que las justifican.

Es cierto que cada uno reparte el tiempo del que dispone en función de sus prioridades, gustos e intereses. El trabajo, la familia, los amigos y las aficiones off-line ocupan gran parte del mismo, haciendo difícil encontrar momentos para reflexionar y para transcribir esas reflexiones de manera clara y sencilla.

Postergar una actividad de un día para otro no es un problema. El problema surge cuando no se encuentra el mañana adecuado. Cuando los días van pasando uno tras otro y de repente nos damos cuenta que el ayer nos queda muy lejos y que llevamos un mes y medio sin publicar nada.

Es entonces cuando aparece el sentimiento de culpabilidad por no haber asumido la responsabilidad cuando tocaba. Es entonces cuando un día decidimos ponernos manos a la obra, solventar la situación y convencernos a nosotros mismos que no nos volverá a pasar. Es decir, nos prometemos que no procrastinaremos nunca más.

Un mes y medio sin postear nada es un mañana muy largo, demasiado. Aunque desgraciadamente parece ser que no soy el único al que ese mañana se le ha hecho tan largo. Algunos bloggers a los que habitualmente sigo, hace muchos días que no publican sus posts. La duda es si han dejado de hacerlo porque han encontrado otra actividad más agradable a la que dedicar su tiempo definitivamente o porque también se han visto afectados temporalmente por el virus del procrastinaje.

En cualquier caso, volver (de nuevo) a publicar en el blog y dejar de una vez por todas de procrastinar no es una cuestión de promesas, es una cuestión de actitud. Una actitud que solamente podremos recuperar si somos capaces de disfrutar con el hecho de reflexionar y poner por escrito el resultado de dichas reflexiones, es decir, posteando.

lunes 15 de marzo de 2010

La paradoja de los social media

Reconozco que soy un convencido de los medios sociales y de su importancia, cada vez mayor, en nuestra manera de relacionarnos con otras personas tanto en lo profesional como en lo personal.

A diferencia de lo que algunos pueden pensar, los medios sociales hace tiempo que dejaron de ser una cuestión de unos pocos que se encuentran en eventos freakys para compartir su pasión por todo lo que rodea a Internet. Facebook, la red social con más de 400M de usuarios, ya es la principal herramienta para buscar marcas; en twitter, la exitosa red de microblogging, se generan cerca de 50 millones de mensajes diarios y la blogosfera ya reúne a más de 130 millones de personas que de forma más o menos regular opinan, comentan y debaten sobre multitud de temas a través de su propio espacio en Internet.

Una de las principales características del mundo 2.0 es que nos brinda la posibilidad de conocer a personas de ámbitos profesionales muy diferentes al nuestro (Emprendedor, Ingeniería, Audiovisual, Antropología, Turismo, Psicología, RRHH, Marketing, Ventas). Personas con las que compartir opiniones y puntos de vista sobre cuestiones de interés común.

Una gran mayoría de los que participan activamente en la web 2.0 también están convencidos, como yo, de la importancia de los social media. Somos personas que en nuestra faceta de consumidores, esperamos que las organizaciones y las empresas aprovechen el potencial de estos nuevos medios de comunicación para acercar sus marcas a nuestras expectativas.

Utilizamos las redes sociales, los blogs y los eventos para hacer público lo que esperamos de ellas, e incluso nos aventuramos a opinar sobre lo que creemos que deberían hacer. Pero en realidad, lo que estamos haciendo es realimentarnos a nosotros mismos con nuestros propios argumentos. Buscamos reafirmar que nuestra postura es la correcta y que es cuestión de tiempo que la sociedad en general y las organizaciones y empresas en particular se den cuenta de ello y reaccionen.

Y es aquí donde se produce la paradoja. Esta nueva manera de comunicarse tan plural y abierta que son los social media no nos sirve para comunicarnos con aquellas personas que, pudiendo formar parte de este nuevo entorno, deciden voluntariamente no estar. ¿Se trata de miopía o es simplemente escepticismo? ¿cuales son sus argumentos? ¿porqué todavía hay muchos directivos con socialmieditis? Son cuestiones para las que no tenemos una respuesta concreta, al igual que nos cuesta responder de una manera clara y concisa cuando nos preguntan qué es y para qué sirve “eso de los blogs y de las redes sociales.

Jack Dorsey, creador de twitter, decía recientemente en una entrevista que “la brevedad inspira creatividad”, algo que en el mundo comercial se aplica desde hace tiempo mediante un recurso denominado elevator-pitch. Creo que entre todos podríamos buscar esos argumentos, breves, claros y concisos que nos sirvieran para despertar el interés de los social-media-escépticos y agruparlos bajo el hashtag #twitt-pitch.

Si aceptas el reto, espero en twitter tus respuestas a la pregunta ¿eres capaz de convencer a un social-media-escéptico con 140 caracteres? Y no te olvides de incluir el hastag #twitt-pitch

domingo 28 de febrero de 2010

La web 2.0 son opiniones

Con la llegada de la web 2.0 y de los medios sociales Internet se ha convertido en el gran mercado donde se conversa de cualquier cosa. Aún así, todavía hay muchas organizaciones que siguen sin tener presente que las personas ya no valoran tanto los mensajes de una web corporativa como los comentarios que hacen otras personas a las que no conocen de nada pero pertenecen a una red social con intereses afines a los suyos.

Comentarios y opiniones que, tanto en su vertiente positiva como en la negativa, pueden acabar influenciando las decisiones de futuros consumidores. Una situación que además no solo aplica a las empresas que comercializan productos o servicios sino que también es extensible a todo tipo de organizaciones, desde las ONGs que requieren colaboradores hasta los responsables de los partidos políticos que necesitan votantes, por eso es necesario que las organizaciones acaben tomando consciencia y se decidan a gestionar las conversaciones que formen parte de su ámbito de interés.

Cada empresa tiene sus propias particularidades, al igual que las tiene su público objetivo (clientes, influenciadores y empleados), lo que hace que no sea posible establecer unas reglas generales que sirvan para todas pero sí destacar una serie de aspectos sobre los que conviene reflexionar antes de lanzarse al ruedo de los social media:

- No hay que estar por estar, porque todo el mundo está o porque algún gurú del social media nos ha dicho que si no estamos nuestra empresa morirá. Si se decide estar es porque se tienen claros los objetivos que se pretenden conseguir.

- ¿Se puede hacer algo por mejorar el producto o el servicio que se ofrece? Si hay algo que hacer, mejor dedicar esfuerzos y recursos a ello y posponer la entrada.

- El contenido es fundamental. Si no se aporta valor mejor no decir nada.

- Las conversaciones en la red no se pueden controlar pero si se pueden gestionar. Escuchar (leer) los comentarios sobre la marca es suficiente para saber que piden los clientes. Participar es una opción a considerar siempre que la voz corporativa no se interprete como una interferencia; mientras que dirigir las conversaciones hacia donde interesa a la empresa requiere habilidad y tacto pero si se consigue es realmente útil.

- Los medios sociales no son únicamente Facebook. Hay muchas otras herramientas que pueden ser igualmente válidas. Conviene escoger en cada caso la más adecuada.

- Ser coherente con la actitud tomada. No se puede abrir una cuenta corporativa en twitter y no responder a ninguna cuestión al igual que no se puede tener un blog que no admita comentarios.

- Los empleados participan en la red. Una empresa son las personas que trabajan en ella y muchas de estas personas son miembros activos en la web 2.0. Si se sienten orgullosos de pertenecer a la organización serán los primeros en defenderla y apoyarla también en la red, de lo contrario, se pueden convertir en los más acérrimos detractores.

- La estrategia en medios sociales es un medio, no una finalidad y por eso debe integrarse totalmente con la estrategia corporativa de marketing.

La dimensión global de la red y su efecto multiplicador convierten las recomendaciones en los medios sociales en un potente mecanismo de influencia. Si hace unos años el Manifiesto Cluetrain afirmaba que el mercado son conversaciones, hoy podemos afirmar que con la web 2.0 lo relevante para las empresas son las opiniones.

miércoles 10 de febrero de 2010

El verdadero valor de las cosas

Estamos en época de rebajas y rebajas es sinónimo de descuentos. Según la Organización de Consumidores y Usuarios a diferencia de las promociones, las liquidaciones o los saldos, las rebajas sólo pueden tener lugar a comienzos del año y en el periodo estival, y deben durar, obligatoriamente entre una semana y dos meses. Los productos rebajados no pueden haberse sacado a la venta expresamente para la ocasión, (…) su calidad no puede diferenciarse en nada de la que tenían antes de estar rebajados y deben mostrar su precio original junto al rebajado, o bien el porcentaje en que están rebajados.

Es decir, las rebajas son (o pretenden ser) un incentivo al consumo modificando únicamente el precio probablemente la variable del marketing mix más complicada de ajustar.

El precio representa el valor económico que se otorga al producto o servicio y es uno de los factores que mayor importancia suele adquirir en la decisión de compra. Y ¿qué pasaría si lo elimináramos? ¿Es posible hacer negocios sin que el consumidor tenga que asumir coste económico alguno por lo que recibe?

Chris Anderson el prestigioso escritor y editor en jefe de la revista Wired relata en su último libro, cuyo sugerente título no es otro que Gratis, como se están redefiniendo los clásicos modelos de negocio para hacer posible una oferta de productos gratuitos. Anderson nos explica cómo empresas como Google utilizan las características propias de la economía digital para hacer esto posible, pero también se hace eco de iniciativas del mundo off-line como la de SampleLab una tienda del barrio Harajuku de Tokio donde los clientes consiguen cinco artículos gratis cada vez que la visitan.

En el otro extremo de la balanza, encontramos proyectos como TODO LO DEMÁS ES PRESTADO. Una iniciativa a través de la cual se propone regalar cajas vacías con una expresión de nuestros sentimientos escrita en el exterior. Se trata pues de un concepto de regalo diferente, algo intangible relacionado con aquellas cosas que consideramos verdaderamente importantes. Regalar sentimientos es algo que ya de por sí no tiene precio pero por si esto no fuera suficiente, en esta ocasión el regalo tiene también una componente benéfica. La diferencia entre el coste material y el precio pagado por el cliente se destina íntegramente a la Obra Social del Hospital Sant Joan de Dèu.

Una excelente iniciativa que ha resultado ser un éxito rotundo gracias a la colaboración desinteresada de muchas personas. La idea, cuya puesta en práctica se ha hecho a través de una cadena de favores, se le ocurrió a un publicista de reconocido prestigio internacional que ha decidido mantenerse en el anonimato.

Es evidente que si eliminamos la variable económica, los factores que inciden en la elección cambian pero también es cierto que si sabemos dotar al producto o al servicio de un valor añadido basado en sensaciones, en emociones o en experiencias que el consumidor aprecie positivamente, el valor económico pasa a un segundo plano.

Los ejemplos de servicios y productos gratuitos que nos explica Anderson en su libro y el regalo conceptual por el que alguien está dispuesto a pagar un precio por encima del habitual, son ejemplos que en el siglo XXI la importancia del valor puramente económico de las cosas que adquirimos es cada vez menor, lo que nos debe llevar a reflexionar sobre ¿cuál es el verdadero valor de las cosas?

miércoles 20 de enero de 2010

No soy un blogger

El 14 de enero de 2009 arrancaba este blog.

Un año en el universo de la blogosfera no es mucho, es más bien poco. En este primer año el número de publicaciones tampoco ha sido muy alto (39 en total), pero en cualquier caso estoy contento, no solo de haber llegado hasta aquí sino sobretodo de como he ido recorriendo el camino.

No negaré que cuando empecé por mi interior circulaba ese gusanillo que esperaba algún día llegar a merecer la consideración de blogger, pero a lo largo del año la idea de como debía enfocar mi actividad ha ido cambiando hasta convertirse en lo que es actualmente, un espacio más de reflexión que de opinión.

Si de alguna manera tuviera que describir como veo mi relación con la blogosfera durante este año 2010 lo haría con una frase que he oído pronunciar varias veces a mi amiga @eba67: “tengo un blog, pero no soy un blogger”.

A mi entender, el calificativo de blogger corresponde a quien opina, recomienda, crítica, comenta o reflexiona sobre aspectos relacionados con la temática de su propio espacio en la red y lo hace frecuentemente. Un blogger es por tanto, alguien que enriquece a los demás actualizando el contenido de su blog con asiduidad, lo cual no es mi caso.

Es cierto también que la opinión, al igual que la recomendación, la crítica o el comentario, puede ser impulsiva y surgir de manera más espontánea que la reflexión, pero al igual que ésta, para ser realmente de interés para quien la lee requiere criterio y conocimiento del tema. De ello depende la reputación y credibilidad del blogger y es lo que diferencia a unos de otros.

La reflexión por su parte, es un proceso más lento que requiere la consulta de diversas fuentes de información, compartir puntos de vista, contrastar opiniones y pensar sobre la cuestión antes de poner por escrito las conclusiones. Mi intención es precisamente esa, que mis posts reflejen el resultado de mis reflexiones personales y profesionales y que inviten a quien los lea a seguir con ese proceso ya sea a nivel personal o públicamente a través de los comentarios.

Empieza 2010 y como ya expliqué en mi anterior post (el último de 2009) lo hace sin propósitos por mi parte pero con mucha ilusión y ganas de afrontar lo que vaya llegando tal como venga. Quien sabe si a lo mejor dentro de un año he de rectificar y empezar el año con un post titulado “Soy un blogger”. El tiempo dirá.

jueves 31 de diciembre de 2009

Sin propósitos para el 2010

Hoy se acaba el año 2009, un año diferente, un año especial.

Un año en el que en mi lista de contactos de LinkedIN la actualización más repetida ha sido la del cambio de profesional asalariado a consultor freelance (yo incluído).

Un año en el que gracias a Facebook me reencontré con amig@s con los que hacía demasiado tiempo que nos habíamos perdido la pista.

Un año en el que a través de Twitter he conocido a gente interesante. Gente de la que he aprendido mucho, con la que he compartido inquietudes y con la que me he dado cuenta que tenía más afinidad de la que pensaba.

Un año en el que gracias a las recomendaciones de The Monday Reading Club he descubierto que las hormigas tenemos megáfonos y que nuestra voz tiene más peso del que tal vez nunca hubiéramos podido imaginar.

Un año en el que a través de Nikodemo he descubierto que existe otra manera de hacer TV de gran calidad que se va consolidando.

Un año en el que he visto crecer y crecer el número de asistentes que han experimentado eventos como Cava & Twitts e Iniciador, lo que demuestra la cada vez mayor importancia que están adquiriendo los medios sociales y todo lo relacionado con el entorno 2.0.

Un año en el que me decidí a arrancar este blog como un espacio donde compartir mis reflexiones e inquietudes con todos aquellos que quisieran hacerlo conmigo. Sin ambiciones pero con ilusión.

Un año que empecé con una idea muy vaga de lo que eran los medios sociales y de su utilidad práctica y que he acabado con la osadía de colgar una presentación sobre Social Media en Slideshare.

Un año complicado en lo profesional y en lo personal pero excelente en lo social on-line y off-line.

Mañana empieza 2010, un nuevo año, una nueva década.

Un nuevo año que no sé, ni quisiera saber, como será.

Un nuevo año sin propósitos.

Un nuevo año que prefiero aceptar como venga y hacer lo que realmente esté convencido que debo hacer. Porque, como decía @mausant hoy en twitter las cosas más importantes que hice en 2009 no las hubiera ni imaginado en diciembre de 2008.

Un nuevo año sin propósitos pero con el deseo que sea un año especial en el que todos podamos conseguir que se cumplan nuestros sueños.

Feliz Año 2010 a tod@s.

jueves 24 de diciembre de 2009

Mi definición de marca

A principios de esta semana, Esther Gómez me involucraba en la propuesta lanzada hace unos días por Jaime Valverde y Borja Muñoz en Marketingtakeaway, relacionada con la búsqueda de algo tan complejo como la definición de marca.

Llegar cuando ya muchos reconocidos expertos han dejado su opinión tiene un inconveniente: todo lo que se te ocurre ya hay alguien que lo ha puesto por escrito. Pero también tiene una ventaja: me ha obligado a una mayor reflexión sobre todo lo que gira alrededor del concepto marca, y eso, para alguien como yo que soy un completo neófito en el tema siempre es bueno.

Y así llegamos a mi definición:

Una marca es el reflejo de los valores de la empresa con los que se identifica su público

El reflejo de los valores entendidos tanto como las propuestas de valor que la empresa aporta a su público, como a los valores que forman parte de su identidad corporativa. Propuestas de valor (promesas) que el público identifica como diferenciales frente a otra marca (expectativas), y valores relacionados con la responsabilidad social corporativa o el respeto por el medio ambiente (banca ética, green IT).

Hablo del público en un sentido amplio de la palabra porque, en mi opinión, la marca trasciende el ámbito único de los consumidores o clientes actuales y potenciales para llegar a los admiradores. Aquella parte del público que no perteneciendo a los clientes actuales ni a los potenciales, también se sienten identificados con los valores de la empresa hasta el punto de estar dispuestos a convertirse en prescriptores de la misma.

Este alineamiento de valores es lo que hace que el público se vea reflejado en la marca, estableciéndose un vínculo entre ambos que las buenas experiencias se encargarán de reforzar y las malas de debilitar.

En un contexto en el que las decisiones de compra se basan cada vez más en las recomendaciones y menos en los mensajes publicitarios, el valor de una marca y la capacidad de ésta para conseguir que su público se identifique con ella adquiere mucha más relevancia.

Felices Fiestas a tod@s !!!

lunes 7 de diciembre de 2009

Los embajadores de tu marca

En La Vaca Púrpura, Seth Godin explica que la necesidad de diferenciarse de las empresas pasa por encontrar nuevos productos y servicios lo suficientemente extraordinarios como para atraer a esa pequeña parte del público dispuesto a convertirse en evangelizadores de la marca. En Crossing the Chasm, Geoffrey Moore muestra la importancia de apoyarse en esos evangelizadores para saltar el abismo que hay entre éstos (los primeros adoptantes) y el mercado masivo (la mayoría precoz).  

En ambos casos, el enfoque de los dos autores se realiza desde la perspectiva de la enorme importancia que tienen los clientes para las empresas. En un momento complicado como el actual, dedicar esfuerzos y recursos a la búsqueda de estos evangelizadores como medio para estimular las ventas puede ser muy importante. Nadie duda de la importancia de los clientes externos y de que los medios sociales ayudan a conseguir mejorar las relaciones con ellos, pero ¿son los únicos a los cuales deben dirigirse las estrategias 2.0 de la empresa? ¿y los empleados? ¿podemos considerarlos también como clientes, en este caso internos?

No hay que olvidar que los empleados son parte de la sociedad y por tanto interactúan a través de Internet y de los medios sociales con otras personas de su entorno personal y profesional y como usuarios activos que son, también pueden ayudar a la empresa en la gestión de su identidad digital corporativa.

La red es muy grande y extensa y la empresa no puede estar “escuchando” en todas partes. Los empleados pueden detectar situaciones, no localizadas por la empresa, que requieran una gestión adecuada antes que acaben derivando en una crisis (comentarios negativos en blogs o en twitter, grupos “anti” en Facebook, videos peyorativos en YouTube).

En Internet, el tiempo de reacción es vital, por eso conviene que las empresas estimulen a los empleados de la empresa a que por propia iniciativa se involucren en las respuestas a las situaciones planteadas en el punto anterior.

Es decir, las empresas deben conseguir que los empleados se conviertan en embajadores de la marca.

Sin embargo, con la visión tradicional de empleado asociada a nómina por trabajo esto no va a ocurrir. Para que ocurra, es necesario que las empresas cambien la consideración de empleados por la de clientes internos y desarrollen una estrategia de comunicación y marketing entre cuyos objetivos destaquen: conocer la verdadera percepción de la empresa que tienen los empleados; fomentar el sentimiento de pertenencia; aumentar el nivel de motivación y destacar el talento.

Una estrategia mucho más allá de la intranet unidireccional y el mensaje institucional. Una estrategia que gestione adecuadamente las experiencias y expectativas de los empleados.

El uso correcto y adecuado de blogs corporativos donde los empleados puedan expresar sus opiniones e inquietudes y recibir repuestas; el intercambio de información o la posibilidad de colaborar con otros colegas a través de herramientas 2.0 como Yammer, ayudan a conseguir los objetivos de la estrategia y mediante ella a que los empleados se conviertan en auténticos embajadores de la marca.

Sin duda alguna, la web 2.0 es fundamental para conocer la reputación y la visibilidad de la empresa en un mercado cada vez más dominado por nuevos influyentes, pero también es ideal no solamente para potenciar la marca interna, sino también para que los empleados liberen todo su potencial como generadores de ideas innovadoras y creativas, algunas de las cuales, porque no, pueden convertirse en verdaderas oportunidades de negocio.

La motivación y el talento de los empleados son dos piezas fundamentales sin las cuales las empresas difícilmente avanzarán y mucho menos conseguirán embajadores, por eso es imprescindible que el marketing interno deje de una vez por todas de ser el gran olvidado en las empresas y se convierta en el mecanismo a través del cual se potencie la marca como empleador.

viernes 30 de octubre de 2009

Los 7 pecados capitales en la relación con clientes

Después de más de tres años como cliente de Yacom, decidí cambiar de proveedor de ADSL tras haber sufrido una reiterada falta de atención en la resolución de las cada vez más frecuentes incidencias en el servicio. Tras un detallado análisis, donde la lectura de la letra pequeña jugó un papel muy importante, me decidí por Tele2. Tele2 pertenece a Vodafone una empresa que hace de la calidad del servicio su principal estandarte. Una empresa con una excelente reputación en el mercado, avalada por las referencias de amigos y conocidos y que además es capaz de ofrecer un precio realmente competitivo. Todo cierto salvo un pequeño detalle la poco cuidada relación con los clientes.

En las cuatro semanas que pasaron desde que solicité el servicio hasta el día en que empecé a disfrutar de mi nueva conexión a Internet tuve varias experiencias nada satisfactorias, incluida una muy desagradable conversación con un operador del servicio de atención al cliente. En definitiva, entre unos y otros (comercial y atención al cliente) Tele2 cometió conmigo todos y cada uno de los 7 pecados capitales en la relación con los clientes:

-Mentir: Una cosa es que el área comercial nos diga una parte de la verdad (la que le interese) y otra muy diferente es que nos mienta. Reconocer que no se sabe la respuesta a una pregunta directa, averiguar cual es y volver con la verdad verdadera genera confianza en el cliente.

-Negar la evidencia: Si el cliente descubre que se le ha mentido y se lo dice a la empresa, ¿de qué sirve negar la evidencia y seguir insistiendo en la mentira? ¿No es mejor asumir el error, indicar que se van a tomar las medidas oportunas para que no vuelva a ocurrir e intentar compensar de alguna manera al cliente? El mal ya está hecho pero se pueden evitar males mayores.

-Ignorar al cliente: ¿Cómo vamos a saber qué interesa o inquieta a un cliente si ignoramos lo que nos dice? No tan solo hay que escucharle sino que además hay que hacerle saber que le estamos prestando atención, de lo contrario se sentirá ignorado y tendrá la sensación de estar perdiendo el tiempo con nosotros.

-Perder las formas: Cuando un cliente llama para formular una queja es porque está molesto con el producto o servicio. El servicio de atención al cliente, como bien indica su nombre, debe atenderle correctamente. Si el cliente busca desahogar su malestar de forma airada, es labor del interlocutor de la empresa apaivagar los ánimos, evitando entrar al trapo elevar más el tono y perder las formas.

-Faltar al respeto: Cuando se pierden las formas, se acaba faltando al respeto. Faltar al respeto a otra persona, independientemente de quien sea, no es una cuestión relacionada con el trato comercial, sino una cuestión de educación. Por la misma razón, tampoco se debe tolerar que el cliente, por más importante que sea, falte al respeto a su interlocutor.

-Prepotencia: Uno de los errores más comunes en los servicios de atención al cliente es utilizar un lenguaje técnico para justificar el mal funcionamiento de un producto o la diferencia entre el servicio que el cliente esperaba y el que recibe. Escudándose en la falta de conocimientos por parte del cliente se pretende eliminar los argumentos de éste cuando lo único que se consigue es que el cliente se sienta tonto. Una experiencia que difícilmente olvidará.

-Desidia: ¿Quien no ha sentido alguna vez que la persona que nos atendía no mostraba absolutamente ningún interés en hacerlo? ¿Resultado? Si nuestra intención era comprar, no lo hacemos y si se trataba de una queja, la desafección con la empresa será todavía mayor.

Antes de la llegada de la web 2.0 cometer alguno de los 7 pecados capitales podía tener graves repercusiones para la empresa. Actualmente, el impacto de estos efectos negativos se amplifica. Los medios sociales proporcionan "megáfonos a las hormigas" (los consumidores) para que otros potenciales consumidores sepan de las situaciones de injusticia o las deficientes respuestas de ciertas empresas. Por su parte, las empresas tienen ahora muchas más facilidades (mediante el seguimiento de ciertos medios sociales) para conocer en tiempo real si algo funciona mal en la relación con sus clientes y poner el remedio necesario. En cualquier caso, que  las empresas se hagan eco o no de lo que se comenta en la red tan solo depende de ellas al igual que la elección de qué comprar y a quien hacerlo depende únicamente de los consumidores.

martes 6 de octubre de 2009

“El Manifiesto Cluetrain” y la endogamia de un sector

Ayer en The Monday Reading Club en Barcelona se debatió sobre uno de los libros más interesantes que he leído últimamente “El Manifiesto Cluetrain”. No es mi intención hacer un resumen del evento sino presentar una visión diferente a algunos de los argumentos sobre los tres grandes temas en los que se estructura el libro.

Del marketing de masas al conocimiento compartido

“Somos inmunes a la publicidad, olvídalo”, “Al público general no le interesa lo que tú vendes”, “El consumidor comparte sus conocimientos y experiencias en la red con otros consumidores”. Son algunos de los argumentos que surgieron en la presentación y en el posterior debate y que a mi entender no se corresponden con la realidad del mercado.

¿Qué parte del mercado de gran consumo no utiliza facebook, no tiene blog, ni siquiera saben que es el twitter y si utilizan Internet es para poco más que buscar información antes de tomar la decisión de compra? Una gran parte.

El público objetivo de un fabricante de detergentes para el hogar no se informa ni suele comentar sus experiencias en la red. ¿Porqué debe renunciar el fabricante de detergentes a la publicidad en medios masivos si le funciona? ¿Es un producto sobre el que pueda desarrollarse una estrategia de social media basada en el conocimiento compartido de sus consumidores?

Generalizar en base a nuestra experiencia y pensar que nosotros (los participantes activos de la web 2.0) somos todo el mundo y por tanto que todos los consumidores piensan y actúan como nosotros, es un error, un grave error.

Los mercados son conversaciones

“Se ha de aprender a escuchar a los clientes” es una frase complicada donde las haya porque parte de la base que las empresas no escuchan a sus clientes y eso no es así.

En la mayoría de los mercados industriales, la venta suele ser un proceso consultivo en el que la relación con el cliente es clave. ¿Se puede conseguir una relación a largo plazo con un cliente sin escucharle? Los Departamentos Comerciales de las empresas llevan mucho tiempo escuchando las conversaciones del mercado, no solo las de los clientes sino también las de la competencia. Entonces ¿porqué no les invitamos a participar en nuestros debates? Seguro que algo aprenderíamos de sus experiencias.

Los empleados tienen voz propia 

Me sorprendió que este punto al que el libro dedica uno de los capítulos más interesantes, solo se tratara de refilón en el evento. Aunque todos los asistentes estuvieron de acuerdo en que la voz de los empleados es uno de las mejores herramientas de marketing/branding de la compañía no se profundizó sobre ¿qué deben hacer las empresas para conseguir que sus empleados se conviertan en evangelizadores de la misma? ¿No será porque pensamos que estos temas son más de Recursos Humanos que de Marketing?

Hacia el final del evento, el moderador Marco Cimino apuntaba que “el Director General ha de ser el principal promotor de los cambios que debe abordar la empresa porque es el único que es responsable tanto de la comunicación externa como de la interna”. Aunque estoy de acuerdo con Marco, pienso que el área de marketing debería ser más proactiva a la hora de impulsar iniciativas para facilitar que los empleados (que quieran) hablen con los clientes. En línea con este tema os recomiendo el post del propio Marco en su blog.

En definitiva, entre todos tenemos la posibilidad de evitar que este nuevo sector profesional que está surgiendo se convierta en un sector endogámico y cerrado como tantos muchos otros que dan la espalda a nuestra sociedad. De nosotros depende.

martes 22 de septiembre de 2009

La pieza que faltaba para completar el puzle

¿Alguna vez os habéis planteado hacer un puzle de 1000 piezas? Aunque hacer puzles es algo que me encanta, hacía mucho tiempo que no me ponía manos a la obra hasta que este verano me propusieron hacer uno de 1000 piezas a medias. No me pude negar y enseguida empezamos con más ilusión que convicción. Poco a poco el puzle se iba formando y llegó un momento en el que la incertidumbre sobre si lo íbamos a acabar, desapareció. A medida que nos acercábamos al final, la ilusión aumentaba, hasta que pusimos la última pieza que había en la caja y nos dimos cuenta que algo pasaba porque el puzle no se había acabado. ¡Faltaba una pieza y se había perdido! Toda la ilusión acumulada se convirtió en decepción aunque la mía no era comparable a la de mi socia en la actividad, una niña de 10 años.

Al día siguiente se me ocurrió recurrir al Google y realizar una búsqueda por Educa Borrás, el fabricante de juegos educativos de cuya marca es el puzle. Al visitar la web de esta empresa descubrí que tienen un apartado de servicio de atención al consumidor a través del cual te permiten solicitar hasta once piezas perdidas de un mismo puzle. Se me hacía difícil pensar que atenderían mi petición y me enviarían una sola pieza de un puzle de mil pero la pedí. La sorpresa fue cuando la semana pasada recibí una carta del fabricante en la que además de la pieza que nos faltaba me daban las gracias por haber comprado uno de sus productos y por haber confiado en su servicio de atención al consumidor para completar el puzle :-)

Devolver la sonrisa a una niña es una experiencia que no se olvida por muchos años que pasen, por eso desde el mismo día que recibí la carta, para mí, la marca Educa Borrás significa ilusión, felicidad, satisfacción y muchos otros adjetivos similares, algo que la empresa ha conseguido con una página web que dista de poder ser considerada 2.0.

Educa Borrás es una empresa que no tiene grupo de fans en Facebook, ni cuenta en twitter, ni blog corporativo y que probablemente no lleguen a ser conscientes de la mención que les hago en este post, pero sí que saben cómo conseguir la satisfacción de sus clientes, algo que forma parte de los fundamentos del marketing más tradicional y para lo que no necesariamente hace falta un social media plan.

Todos (o casi todos) los eventos a los que asisto últimamente, las conversaciones que sigo en twitter y los blogs sobre temas de marketing que leo, giran alrededor de la importancia de los social media para el mundo empresarial.

No voy a ser yo quien ponga en duda la importancia de un social media plan como herramienta de generación y mantenimiento de relaciones con los clientes. Lo que si me cuestiono es si al focalizarnos tanto en todo lo que lleva el apellido 2.0 no estaremos restando importancia al marketing más tradicional.

Desde que empecé a interesarme por el marketing, siempre he oído a los expertos en la materia hablar de lo genial que sería conocer la opinión de los clientes o segmentar hasta prácticamente personalizar las ofertas de productos o servicios. La web 2.0 y las herramientas que la componen facilitan, cuando no posibilitan, estas genialidades, son el complemento perfecto del marketing tradicional. Al igual que en el ejemplo anterior, el marketing 2.0 es la pieza que nos faltaba para completar el puzle del Plan de Marketing, en el sentido más amplio del término, y el social media plan es quien nos proporciona esa pieza tan importante. No nos confundamos.

domingo 13 de septiembre de 2009

"Viva el blog, viva Facebook"

Una parte del éxito de la web 2.0 se fundamenta en las redes sociales. La posibilidad que nos ofrecen estas redes de pasar a formar parte de un mundo virtual facilitándonos el contacto con personas cuyas inquietudes son afines a las nuestras sin que sea necesario compartir el mismo espacio físico ni coincidir en el plano temporal, ha sido sin duda alguna una de las causas de su gran aceptación. Al descubrirlas, muchos de los que no estábamos decidimos probar fortuna y adentrarnos a conocer este nuevo mundo .

Aunque los motivos por los que cada uno decide emprender dicho camino son diferentes, es posible que para la mayoría la puerta de entrada fuera Facebook, la red social por excelencia. El siguiente paso pudo ser apuntarse a alguna red vertical tipo Xing, MySpace o similar, o descubrir las posibilidades que ofrecía alguna red de la que ya formábamos parte, como LinkedIn. Darse cuenta de la cantidad de blogs interesantes que valía la pena seguir, pudo ser el paso siguiente,  y averiguar que era eso del twitter y el nanoblogging un paso más hasta llegar en algún momento determinado a plantearnos si nos atrevíamos a arrancar un blog, o dejábamos la cosa como estaba.

Antes de la explosión de las redes sociales y con ellas del fenómeno 2.0, los bloggers eran considerados unos frikis de Internet. En esa época, no tan lejana, seleccionar que blogs seguir y estar prácticamente al día de lo que se publicaba era sencillo porque no había una gran cantidad de blogs. Hoy en día, la situación es radicalmente diferente. Según Technorati, en su último estudio sobre el estado de la blogosfera, en 2008 había cerca de 133 millones de blogs en el mundo, de ahí que todo y la enorme ayuda que suponen las herramientas de sindicación de contenidos ¿quién no ha tenido una sensación de pánico al enfrentarse al Google Reader después de unos cuantos días sin revisarlo?

El blog es la herramienta más complicada de todas porque implica dedicación y perseverancia. A diferencia del resto de herramientas que forman parte de la web 2.0, tener un blog más o menos activo requiere que le dediquemos tiempo. Tiempo a reflexionar sobre los temas que queremos tratar, tiempo a documentarse y tiempo a escribir el post. Por eso mismo aunque es la herramienta que más enriquece al que practica el arte del blogging, la decisión se ha de meditar. En twitter, obtener una gran cantidad de seguidores (verdaderamente interesados en nuestros comentarios) es relativamente fácil. Tener muchos amigos en Facebook o contactos profesionales en Xing o LinkedIn también es sencillo, pero llegar a tener cientos de seguidores en un blog requiere mucha dedicación, además lógicamente de aportar verdadero valor a los que se acercan a leer lo que escribes. Los blogs son uno de los medios de expresión del presente siglo que gozan de más prestigio, como lo demuestra que sean cada vez más las personas que utilizan este medio para mantenerse informadas de la actualidad.

Es por eso,que a la vuelta de las vacaciones me ha sorprendido encontrarme (en el Reader) un post del blog de Lucía Etxebarría titulado "La blog ha muerto, viva FB". En el post, Lucía explica que "el que quiera tenerme en el facebook y saber de mí y de las pelis que veo y de los libros que leo y de las canciones que escucho y las obras de teatro a las que asisto… y otras menudencias por el estilo, que se haga “fan” de Lucía Etxebarria". Personalmente creo que Lucía se equivoca y no porque haya abierto una página en Facebook para sus fans, lo cual me parece muy acertado, sino porque una herramienta no tiene porqué sustituir a la otra. Desde el punto de vista del social media marketing ambas son complementarias. Al matar su blog, Lucía cierra las puertas a que sus fans puedan disfrutar de la riqueza de sus relatos a través de sus posts, algo que sin duda muchos echaran en falta.

Creo que los fans de Lucía estarían mucho más contentos si en vez de cambiar el blog por la página en Facebook, Lucía hubiera apostado por un "viva el blog, viva Facebook ... y viva la "madre" que los parió" (con perdón por la coletilla).

viernes 14 de agosto de 2009

Éxito, felicidad y buena suerte

Cuando nos presentan una persona como alguien que ha triunfado profesionalmente, en seguida pensamos que es una persona afortunada y feliz, alguien a quien la vida le sonríe. Tres conceptos (éxito, fortuna y felicidad) que tendemos a relacionar como si existiera un nexo común a todos ellos.

A lo largo de mi carrera profesional he tenido la ocasión de conocer emprendedores por cuenta propia que han conseguido consolidar su proyecto, y ejecutivos de empresas multinacionales con multitud de empleados a su cargo. Personas que en un momento de su vida habían conseguido el éxito profesional y gozaban de un prestigio social que les convertía en la admiración y/o envidia de sus allegados y conocidos.

Mi inquietud por descubrir el camino hacia el éxito profesional, me llevaba tiempo atrás a preguntarles por su receta mágica. Esfuerzo, perseverancia y algo de suerte en el caso de los directivos, además de mucha ilusión en el caso de los emprendedores, eran las respuestas más habituales.

Casualidades de la vida, o no, años después me he ido reencontrando de nuevo con la mayoría de esos profesionales de éxito. Mis inquietudes han cambiado por lo que ahora mis cuestiones están más en la línea de saber si haber conseguido el éxito (profesional) les ha hecho más felices y si el éxito ha repercutido en su vida personal. Muchos son los que suelen "salirse por la tangente" y desvían la conversación hacia otros temas no tan incómodos. Algunos de los que no evaden la cuestión reconocen que "en esta vida no se puede tener todo" y los menos son los que responden positivamente a ambas cuestiones.

Entonces, ¿porque seguimos tan emperrados en conseguir el éxito profesional cuando parece evidente que no nos hace ser más felices? ¿Porque nos preocupamos tanto si pasan los años y no alcanzamos las expectativas profesionales que nos hemos fijado? ¿Será porque lo contrario al éxito es el fracaso? algo tan extremadamente mal visto en nuestra sociedad (entendiendo por nuestra, la de éste nuestro país) que evitamos como sea reconocer que no hemos triunfado.

Con el paso del tiempo he comprobado que el éxito profesional no garantiza la felicidad, y en muchos casos tampoco ayuda. El error, nuestro principal error, es pensar que la felicidad es una meta, un objetivo al que debemos llegar más tarde o más temprano y que el éxito profesional es un medio para conseguir ese objetivo. La felicidad no es más que un estado de ánimo temporal que nos obliga a renovar nuestras ilusiones permanentemente.

Pensar en el éxito profesional con una perspectiva de máximos, como algo que nos otorga un status de superioridad sobre los demás, también es un error. El éxito profesional debe afrontarse desde una perspectiva de mínimos. Entenderse como una actividad profesional con la que, en mayor o menor medida, nos sentimos cómodos, que nos permite cubrir las necesidades de nuestra economía doméstica y que no nos obliga a renunciar a las cosas que para nosotros son importantes.

Otro error es pensar que la buena suerte solo llama a la puerta de los que tienen éxito. La suerte, la buena suerte, existe pero hay que salir a buscarla.

El período estival, puede ser una buena época para reflexionar sobre el triunvirato éxito, felicidad y buena suerte. Aquellos que se animen les recomiendo las lecturas de “El arte de la vida” de Zygmunt Bauman, “El hombre que tuvo la fortuna de fracasar” de Jose Luis Montes, y “La buena suerte” de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes.

viernes 7 de agosto de 2009

La iniciativa #OpenSMP

A través de Twitter, LinkedIn, por email o por comentarios en el blog, varias personas me han hecho saber su interés por participar en la creación del Social Media Plan para empresas B2B descrito en el post anterior.

Una vez constatado el interés, tocaba convertir una declaración de intenciones en una iniciativa concreta, el objetivo de la cual no es otro que crear un Social Media Plan, cuyo resultado final sea el fruto de la colaboración de todas las personas que hayan decidido participar voluntariamente y sin prejuicios.

Como cualquier otra, la iniciativa que a partir de ahora denominaremos #OpenSMP, necesita de un medio y unas herramientas para desarrollarse y de unos recursos que la hagan prosperar. Internet se ha convertido en el medio ideal para el desarrollo de este tipo de iniciativas basadas en un planteamiento de trabajo colaborativo, siendo las herramientas 2.0 el mejor mecanismo para compartir ideas, inquietudes, experiencias y opiniones que nos permiten aprender de los demás.

Es evidente que herramientas podemos utilizar muchas y de muy diversa índole, pero también es verdad que siempre es necesario establecer un punto de partida. Es por eso que a fin de facilitar el arranque de la iniciativa he creado tres herramientas a disposición de todos los interesados:

- Un blog de grupo en Blogger para escribir y comentar posts

- Un grupo de trabajo en LinkedIn donde debatir temas y adjuntar enlaces a noticias

- Un grupo en Slideshare para compartir presentaciones

Además de proponer el uso del tag #OpenSMP tanto en las conversaciones que se puedan generar en Twitter, como al marcar los documentos en delicious

En el blog de grupo ya está disponible el primer post con un tema para debatir o comentar a través de cualquiera de las herramientas como LinkedIn donde también se ha abierto un debate sobre el mismo tema. Huelga decir que el espíritu abierto de ésta iniciativa, deja plena libertad a todos los interesados para utilizar cualquiera de las herramientas para abrir un nuevo debate sobre otro tema o para compartir información con el resto de personas del grupo.

Al igual que en el mundo físico, en el mundo virtual ni el medio (Internet) ni las herramientas (2.0) sirven de nada sin las personas que ya sea por afinidad, por curiosidad, por interés o por el motivo que sea, deciden voluntariamente secundar y participar activamente en una iniciativa.

La decisión de involucrarse y a qué nivel es algo muy personal que depende de muy diversos factores y varía considerablemente según la persona. Lo que en mayor medida condicionará el éxito o el fracaso de ésta iniciativa será la actitud y determinación de las personas que formemos parte de la misma. Que la iniciativa #OpenSMP prospere o quede en el olvido depende única y exclusivamente de nosotros. ¿Te apuntas?

domingo 2 de agosto de 2009

Un Social Media Plan compartido

Un buen amigo me ha pedido si me puedo encargar de preparar un Social Media Plan (SMP) para la empresa en la que trabaja. No tengo problema en reconocer que NO soy un experto en marketing 2.0, aunque debido a lo novedoso de todo lo que lleva dicho adjetivo también es cierto que es difícil saber quién es realmente un experto.

El hecho de haber tenido experiencia como Director de Marketing en una empresa de características similares y ser un usuario activo de diferentes herramientas 2.0 han hecho pensar a mi colega que el encargo podría salir bien. En cualquier caso, todo y ser consciente de mis limitaciones he aceptado el reto como una manera de poner en práctica muchas de las cosas sobre las que he estado aprendiendo últimamente.

Uno de los atractivos del encargo está relacionado con el tipo de empresa. Se trata de una empresa que se dirige al mercado industrial (B2B), la actividad principal de la cual es la definición y ejecución de proyectos "llave en mano" en el sector de las tecnologías de la información, que se centra en atender a grandes empresas de diversos sectores económicos. Es por tanto un caso diferente a los ejemplos que podemos encontrar en la literatura especializada.

Después de analizar y concluir positivamente que era posible crear un Social Media Plan para cualquier tipo de empresa y no solo para las que se dirigen a mercados de consumo, cabía decidir el modelo a utilizar. Y el modelo que en mi opinión mejor se ajusta a las características de la empresa en cuestión es el definido por Enrique Burgos y Marc Cortés en el libro Iníciate en el Marketing 2.0. Modelo que anteriormente a la publicación del libro ya había sido presentado por Marc en el Iniciador Barcelona del mes de Mayo, y que se divide en cuatro grandes fases: Definición de objetivos, Posicionamiento de la marca, Escuchar y hablar y Medición de resultados.

Hechos los análisis preliminares y escogido el modelo queda el desarrollo. Una de las grandes ventajas de la web 2.0 y de todas las herramientas que giran a su alrededor es la facilidad para compartir conocimientos y experiencias que nos ayudan a crecer como personas y como profesionales. La idea de compartir aprendiendo que tantas veces hemos escuchado cuando se habla de temas relacionados con el mundo 2.0. Por eso estoy convencido que la mejor manera de desarrollar éste SMP es mediante un planteamiento de trabajo colaborativo. Crear de forma compartida un Social Media Plan, diferente a los que podemos encontrar en la red, cuyo resultado final sea el fruto de la colaboración de todos los que hayan querido participar.

Comentarios a este post, conversaciones en Twitter que incluyan el tag #OpenSMP, un espacio común en delicious y/o compartir presentaciones en SlideShare es una buena manera de empezar, pero para que todo esto sea una experiencia enriquecedora para todos es necesario que cada uno aporte lo que crea oportuno, sin miedo y sobre todo sin ningún tipo de prejuicios. La única cuestión que cabe preguntarse es ¿quieres participar en la creación de un Social Media Plan?

domingo 19 de julio de 2009

Tu blog paso a paso


Tu blog paso a paso de Eva Sanagustín es el título del último libro sobre Internet que acabo de leer. Me gustaría empezar este post agradeciendo a Eva que haya pensado en los recién llegados a la blogosfera. La “larga cola” de ésta liga (repleta de estrellas y hasta con algún galáctico) es larga y extensa, y los más rookies, aquellos que estamos al final de la misma, andamos algo despistados debido a nuestra juventud en el medio, por eso, libros como éste son y serán siempre bienvenidos.

Sobre el libro en particular, cabe decir que resuelve muchas de las dudas que surgen en el momento que nos planteamos arrancar un blog, así como durante las primeras etapas de la vida del mismo.

Tal como se indica en el subtítulo se trata de un manual para iniciarse en el blogging estructurado en tres grandes bloques (Proyecta tu blog; Practica el blogging y Entra en la blogosfera, tu comunidad), que facilitan la lectura aislada de capítulos. No obstante, mi recomendación es que se lea todo el libro. Aunque sea sobre temas ya conocidos, el punto de vista y las recomendaciones de una de las voces más autorizadas de la blogosfera nos servirán para reflexionar y aprender sobre los aciertos y errores que hayamos podido cometer en nuestros inicios.

Cuando empiece su lectura, el lector se encontrará ante un libro breve en lo que respecta a su extensión (120 páginas), justificado por el propio concepto de manual, pero profundo y riguroso en cuanto al tratamiento de cada uno de los temas. Un libro en el que la autora explica los temas de forma clara y concisa sin renunciar por ello a la rigurosidad ni pretender sentar cátedra con sus afirmaciones. El estilo de narración utilizado por Eva Sanagustín busca la cercanía con el lector, novato en estos temas, y huye del habitual distanciamiento que muestran algunos de los grandes conocedores de Internet en sus escritos.

Personalmente, la lectura de Tu blog paso a paso me ha servido para aprender conceptos relacionados con el mundo del blogging que desconocía y para aclarar otros sobre los que no había conseguido encontrar una explicación clara. Pero también me ha sido muy útil para reflexionar sobre el enfoque y el estilo más adecuado a mi blog de “novatillo” y sobre todo para aprender cómo movernos dentro de este nuevo mundo que es la blogosfera, tan apasionante como desconocido para los recién llegados.

A modo de resumen podríamos decir que se trata de un libro breve en su extensión, claro en su explicación y riguroso en el tratamiento de los temas. En definitiva, un excelente libro muy recomendable para aquellos que como yo se están iniciando en el blogging.

domingo 5 de julio de 2009

Una propuesta de valor profesional, más allá del CV 2.0

Hasta hace poco, cuando se optaba a un puesto de trabajo, y más si era un puesto de los considerados "importantes" cabía la posibilidad que el candidato "maquillara" adecuadamente y en función de sus intereses la información del currículum para aumentar su valía. Esta picaresca era posible porque no resultaba fácil para el consultor de recursos humanos que evaluaba al candidato comprobar la mayoría de lo que éste afirmaba haber hecho, pero con la aparición de la web 2.0 y en particular de las redes sociales de ámbito profesional esta situación cambia radicalmente.

Cada vez es más probable que el candidato tenga su currículum en una (o varias) red(es) de contactos profesionales, lo que será bien valorado por el consultor de selección de personal que evalúe su idoneidad para un cierto puesto de trabajo. Sin ir más lejos, que esté expuesto públicamente reduce el riesgo que se haya "inflado", pero hay algo mucho más importante que el hecho en si de ser público a través de la presencia en la red, y es la posibilidad que tenemos de convertir lo que hasta ahora era una información estática en algo dinámico. Pasamos del currículum tradicional al currículum 2.0.

Aún así, en realidad, nuestro verdadero valor para una empresa no es nuestra experiencia, nuestra formación o nuestros contactos como tal, sino el diferencial que como profesionales somos capaces de ofrecer. Es evidente que nuestro valor será mayor o menor en uno u otro sentido según nuestra formación, nuestra experiencia y nuestros contactos, pero también lo será en función de nuestra disponibilidad para compartir conocimientos y experiencias, así como de la voluntad que tengamos para aprender de otras personas.

La web 2.0 y las herramientas que han surgido a su alrededor (blogs, redes sociales, canales de comunicación inmediata) son un medio ideal para complementar nuestro currículum en la red.

Utilizar un blog para compartir opiniones y reflexiones sobre temas de los que somos conocedores, participar activamente en redes sociales de ámbito profesional como, Linkedin, Xing, Viadeo y/o utilizar Twitter para ampliar y compartir conocimientos además de nuestra red de contactos, son algunos mecanismos extremadamente útiles para crear una propuesta de valor profesional más allá del currículum vitae 2.0.

Una propuesta de valor profesional tiene tres características esenciales: es única, es extremadamente dinámica y es totalmente actual. Única porque refleja lo que nosotros (y no otros) pueden aportar a una organización, nos diferencia del resto de candidatos y nos identifica como el ideal para un determinado puesto de trabajo. Dinámica en el sentido que nos servimos de varias vías para “alimentarla” y más o menos Actual de acuerdo al ritmo de contribuciones y aportaciones que hagamos.

Esto no quiere decir que tengamos que utilizar todas las herramientas de manera intensiva, ni que sea necesario dedicar todo el día a ello, pero si que es conveniente que reflexionemos y analicemos que podemos ofrecer al mercado y que identifiquemos que herramientas son las más adecuadas para crear y difundir nuestra propuesta única de valor profesional.

lunes 22 de junio de 2009

Cómo convertirse en una empresa que transforme el mundo

Emprender e innovar son dos temas que me interesan en especial porque son dos pilares fundamentales para el desarrollo sostenible y duradero de cualquier economía moderna, por eso me pareció especialmente interesante aprovechar la circunstancia de ser el representante institucional de uno de los colectivos que forman parte de la comunidad de miembros de HIT Barcelona para asistir a este evento bautizado como la cumbre mundial de la innovación.

Se trata del único evento donde se combinan presentaciones del más alto nivel, de gurús como Rosabeth Moss, Gary Hamel o Jeremy Rifkin y expertos de renombre mundial como Michael Eisner, CEO de Disney desde 1984 hasta 2005; sesiones específicas para compartir conocimientos, descubrir oportunidades de inversión y hacer networking global; y una competición mundial de innovadores en cada una de las tres industrias alrededor de las que giraba la temática principal: telecomunicaciones, tecnologías limpias y salud.

He de reconocer que escuchar a Gary Hamel fue para mí una sensación especial más allá de lo extraordinario de su presentación. Hamel, nos invitó a reflexionar sobre los retos que los managers y los empleados han de afrontar actualmente a través de mensajes como "¿Esta nuestra empresa cambiando a la misma velocidad que el mundo está cambiando?", "Encontrar una ventaja evolutiva constante es el verdadero reto y no encontrar una ventaja competitiva en un cierto momento del tiempo", "Las tradicionales barreras de entrada están cayendo, la única manera de proteger los márgenes empresariales es innovando", "El conocimiento se está convirtiendo en una commodity que se puede adquirir fácilmente. La manera en la que genera nuevo conocimiento es el diferencial de una compañía".

Por su parte, Rossabeth Moss Kanter apoyándose en su experiencia como consultora de grandes corporaciones, hizo una brillante exposición en la que mostró las cinco lecciones (en inglés, las cinco Fs) a tener en cuenta por cualquier organización que mediante la innovación quiera convertirse en una de las empresas que están transformando el mundo :

- Focalizarse en aquel conjunto de valores de la empresa asociados con la búsqueda de la innovación. ¿Qué tipo de organización somos? ¿Cuáles son nuestros valores como empresa?

- Ser Flexibles. Sin flexibilidad no es posible innovar. La organización debe ser capaz de adaptarse a los cambios que se van a producir. La innovación no debe circunscribirse tan solo al desarrollo de nuevos productos sino que también ha de contemplar mejoras en los procesos productivos, cambios en la metodología de trabajo o la reducción de los tiempos de ejecución.

- Moverse Rápido (Fast). Evitar la burocracia. Contra más flexibles seamos, más rápidos nos moveremos. La tecnología (permite reducir el tiempo necesario para la toma de decisiones) lo hace posible. Evitar las jerarquías. Organicemos las compañías alrededor de proyectos en lugar de alrededor de jefes. Actúa (Just do it)

- Colaborar (Flexibility): No seamos empleados aislados. Somos parte de la organización, beneficiémonos de ello. Busquemos personas que compartan nuestras ideas sobre innovación. Las ideas se transmiten a través de las redes. Si somos una empresa pequeña intentemos convertirnos a través de la innovación, en socio estratégico de un gigante de nuestro sector. Los Directores Generales deben suspender su ego y estar dispuestos a aprender de sus colaboradores.

- Divertirse. Innovar es de por sí una tarea ardua donde la persistencia y la perseverancia son fundamentales, si no somos capaces de generar diversión alrededor nadie querrá innovar.

Como colofón a éstas lecciones y en relación igualmente con la innovación en las empresas, Moss apuntó que "la innovación no es tecnología, la innovación está en la cultura de la empresa".

Por cierto, aunque era imposible estar presente en todas las sesiones y actividades que se realizaron alrededor de HIT Barcelona, si que era posible (y sigue siéndolo) hacerlo a a través de Twitter. Para todos aquellos que estéis interesados os recomiendo que echéis un vistazo a los resultados que aparecen en el Twitter search de #HITBCN.

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